El amor que ella tenía por este lugar no tiene márgenes, es por ello que ya a casi 60 años de la muerte de la poetisa este sigue presente, manifestándose en ayuda por medio del Fondo Franciscano Gabriela Mistral, a los niños más pobres de Montegrande.
A 120 kilómetros aproximados de La Serena, IV Región, se encuentra el pueblo amado de Gabriela Mistral, Montegrande, lugar en que la poetisa vivió de los 3 hasta los 9 años, y tierra en la que pidió que su cuerpo se quedara cuando falleciera. “Es mi voluntad que mi cuerpo sea enterrado en mi amado pueblo de Montegrande del Valle de Elqui”.
En el corazón de este pueblo se encuentra la Escuela Gabriela Mistral y Sala Cuna “Dame la Mano” que acoge a unos 250 niños aproximadamente, que además entrega almuerzo a los pequeños que requieran de éste, ya sea porque tienen problemas económicos o porque sus padres deben trabajar. La realidad económica de los pobladores es difícil y requiere mucho sacrificio para salir adelante, las labores que la mayoría de éstos ejercen son la de artesanía, obreros de construcción o temporeros(as) por lo que el trabajo se doblega cuando hay poca remuneración e hijos que educar y alimentar.
De esta manera, y de acuerdo al deseo de Gabriela Mistral( “Todos los dineros que se me deban o provengan de la venta de mis obras literarias en la América del Sur, se los legó a los niños pobres del pueblo de Montegrande, Valle del Elqui”) las familias de este pueblo reciben una ayuda económica de la poetisa, con el deseo de que este aporte se transforme en una herramienta para que los niños puedan cumplir sus sueños, al igual como los cumplió Lucila Godoy Alcayaga, quién fue profesora y ganadora del Premio Nobel de Literatura.
El Fondo Franciscano Gabriela Mistral, ha sido durante estos años el instrumento que la poetisa ha utilizado desde el cielo para hacer efectivo su deseo, entregando sin ningún tipo de discriminación diferentes tipos de aportes:
Sala de Cuna "Dame La Mano": Alimentos para su correcto desarrollo, materiales de higiene, materiales de botiquín, entre otros, con el objetivo de satisfacer las necesidades de las madres que no cuentan con recursos para comprar éstos y llevárselos diariamente a los lactantes.
Niños de Montegrande: Aporte para uniforme escolar y útiles escolares que deben hacer efectivo en la Tienda La Elegante, Vicuña.
Escuela Gabriela Mistral: Implementación de Recursos Educativos con el objetivo de que sean ocupados en actividades curriculares, extracurriculares y administrativos.
Junta de Vecinos de Montegrande: Aporte económico para la fiesta de navidad de niños y niñas, acá se entregan juguetes y se realiza una once con el fin de unir a todo el pueblo en torno al nacimiento de Jesús y el espíritu navideño.
Gabriela Mistral sigue agradeciendo a través de este legado todo el cariño y amor que le entregó Montegrande; los pobladores, la sonrisa de los niños, los paisajes y toda los elementos que hicieron que ella pudiera superar todas las barreras y ser la mujer que fue, apreciando la hermosura de la naturaleza, descubriendo la luz de los niños, luchando por la justicia y encontrando el amor de Cristo a través de los pobres y los más necesitados, al igual como lo hizo San Francisco de Asís, el hombre con el que ella se identificó y reflejó.
Por Rony Armijo Sánchez
AYÚDANDO DESDE EL CIELO, A SU PUEBLO AMADO MONTEGRANDE