Gracias a la ayuda del Fondo Franciscano Gabriela Mistral, el profesor de música, Jaime Herrera, formó una Orquesta Sinfónica con los niños que asisten a este lugar.
El profesor Jaime Herrera sabía que la música era una gran oportunidad para sacar adelante a estos niños que viven en riesgo social, es por ello que jamás perdió las esperanzas de formar una Orquesta Sinfónica con éstos, en la que pudieran aprender hábitos, educación, responsabilidad, cariño y por sobre todo, amor, ese que los llevará en algún momento a cruzar todas las barreras y luchar en la vida para desarrollarse lo mejor posible, estudiar y ser personas de buen corazón que aprecian la vida y ayudan al prójimo.
Así, este sueño se fue generando gracias a la ayuda de algunos apoderados y voluntarios de la “Casa”, que para poder solventar el sueldo del profesor, quién es esposo y padre de tres hijos, vendían empanadas los fines de semana. Lamentablemente, esto se estaba haciendo muy complicado, pero fue en ese momento que el corazón de Gabriela Mistral se hizo escuchar, la noticia y petición llego al Fondo Franciscano Gabriela Mistral que conoció la historia, para posteriormente, generar un aporte para ayudar a este hermoso proyecto.
Tras meses de ensayo y de mucho trabajo, el profesor Jaime saca sus conclusiones,”Esta experiencia corrobora absolutamente que el autoestima de los involucrados se refuerza, aparece y se desarrolla de una forma hermosa y evidente. También se evidencia actitudes fundamentales como, trabajo en equipo, respeto por el otro, superación de la dificultad”. Los niños han cambiado satisfactoriamente, dicen las mismas autoridades del lugar, y no dejan de agradecer la ayuda de Gabriela Mistral, es por ello que el año pasado la Orquesta realizó una cantata dedicada a la obra y vida de la poetisa, destacado su espíritu solidario y profundo compromiso por la educación de los niños más pobres.


Por Rony Armijo Sánchez
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